viernes, 9 de junio de 2017



La peligrosísima presencia de fuerzas de la OTAN en las cercanías de nuestro mar territorial
Carlos E. Lippo




En los actuales momentos y desde el pasado martes 06 están en desarrollo los ejercicios militares denominados "Tradewinds 2017" (Vientos Alisios 2017), bajo la dirección del Comando Sur de los Estados Unidos, que siendo el brazo armado del Departamento de Estado, es una fuerza militar conjunta integrada por más de 1.200 personas, entre militares y civiles, que cuenta con personal del Ejército, la Marina, la Fuerza Aérea, los Marines, la Guardia Costera y de algunas otras agencias federales.

La mencionada operación militar habrá de ser desarrollada en dos fases: la primera, que está en desarrollo en el mar territorial de la isla de Barbados, situada en el Caribe sur-oriental, que habrá de concluir el próximo lunes 12 de junio; y una segunda fase, a ser desarrollada en aguas territoriales de Trinidad y Tobago, apenas a unos 600 kilómetros de la tierra firme venezolana, con lapso de ejecución previsto entre el 13 y el 17 de junio de este muy complicado año 2017.

El núcleo duro de la fuerza multinacional conjunta conformada para la ejecución de las maniobras está conformado por efectivos militares de EEUU, Reino Unido, Francia y Canadá, países todos ellos miembros de esa terrorífica maquinaria de guerra al servicio del imperio que es la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y con importantes intereses económicos en desarrollos de la “Faja Petrolífera del Orinoco Hugo Chávez” (Chevron de EEUU, BP del Reino Unido y Total de Francia) y en el “Arco Minero del Orinoco” (Golden Reserve del Canadá), corporaciones transnacionales que a pesar de estar realizando negocios altamente lucrativos, siempre se han estado quejando de las condiciones comerciales impuestas por nuestra política de plena soberanía petrolera y minera. La misma motivación de ponerle la mano a nuestros recursos petroleros y mineros establece un paralelismo importante entre esta presencia de recursos militares de cuatro de las más grandes potencias del mundo actual y el bloqueo de nuestras costas implantado por Alemania, el Reino Unido e Italia, en 1902.

 Considero que con el doble propósito de tratar de sustentar el objetivo declarado de tan importante movilización militar: “mejorar las habilidades colectivas de las fuerzas de defensa, para contrarrestar el crimen organizado transnacional y el terrorismo en la región caribeña”, así como para tratar de halagar e intimidar al mismo tiempo a un grupo de naciones que nos han venido apoyando con su claro rechazo a las acciones injerencistas promovidas por el imperio en la OEA, han invitado a participar a un pequeño grupo de naciones de la región del Caribe: Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, República Dominicana, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, San Cristóbal y Nieves, Surinam, San Vicente y las Granadinas y Trinidad y Tobago, algunos de ellos miembros del ALBA-TCP en sus diferentes niveles (Antigua y Barbuda, Dominica, San Cristóbal y Nieves y San Vicente y las Granadinas, Haití, Santa Lucía y Surinam), pero todas ellas miembros del mecanismo Petrocaribe. También han invitado a Méjico, cipayo fiel del imperio y principal ideólogo y promotor latinoamericano de las medidas intervencionistas intentadas en nuestra contra desde el “ministerio de colonias” de los Estados Unidos.

La sola presencia de semejante dispositivo militar, comandado por la unidad militar de los Estados Unidos cuyos máximos voceros han estado amenazando de manera expresa con una intervención militar de nuestro país desde septiembre de 2015, debería ser más que suficiente para encender todas nuestras alarmas; pero es que ocurre además que el jefe actual del Comando Sur, el almirante Kurt W. Tidd, en un informe ante el senado estadounidense presentado el jueves 06 de abril, casi al mismo tiempo que dio inicio la orgía terrorista de la contra, ha vuelto a reiterar la amenaza, cuando señala en dicho informe: "Venezuela atraviesa un período de inestabilidad significativa el año en curso debido a la escasez generalizada de medicamentos y comida, una constante incertidumbre política y el empeoramiento de la situación económica" y lo que constituye la amenaza en sí: "La creciente crisis humanitaria en Venezuela podría obligar a una respuesta regional" (1).

Si admitimos que la sola presencia de esta flota multinacional cerca de 600 kilómetros de nuestras costas a partir del próximo martes 13 y durante toda la próxima semana es más que suficiente para encender las alarmas, se hace entonces evidente que la ocurrencia de tres eventos programados por la contrarrevolución nacional e internacional para esa misma semana e inicios de la siguiente, le confieren a dicha presencia el carácter de altísima peligrosidad que estamos señalando en el título de estas notas; tales hechos son: la marcha nacional que está planificando la contra para ser realizada hacia Caracas el próximo lunes 12; la reunión de cancilleres de la OEA que Almagro y sus mandantes del “grupo de los 15”, están intentando montar para el día 18, como continuidad de la fracasada reunión del pasado 31 de mayo y la celebración de la 47° Asamblea General de la OEA a celebrarse en Cancún, Méjico, entre el 19 y el 21 de junio.

La marcha del día 12 tiene al parecer la misma connotación de aquella marcha que llamaron la “Toma de Caracas” a inicios de septiembre de 2016, sólo que ahora han aumentado los emolumentos a pagar a los participantes, ya que en esta ocasión les han ofrecido hasta paquetes turísticos y becas en el imperio (2). El objetivo sigue siendo el mismo, generar varios falsos positivos al estilo de los casos del joven Pernalete y más recientemente del joven Neomar Lander, de manera de seguir aportando casos que permitan justificar la intervención militar con fines “humanitarios”. Pudieran intentarla en otro día de la misma semana y hasta pudieran convocar más de una marcha, pero siempre con el mismo propósito.

A juicio nuestro es poco probable que puedan lograr una condena a Venezuela si es que logran en definitiva convocar la reunión de cancilleres del día 18. Sin embargo, es factible que el hecho de que la política de halago y presión aplicada sobre la comparsa caribeña de las mencionadas maniobras                     militares permita al imperio y sus 14 cipayos, sumar algunos votos nuevos.

La agenda de la 47° Asamblea General de la OEA no se ha hecho pública todavía y seguramente no se publicará previamente por ser “impublicable”. Es evidente que el tema central que tratará de imponer el tristemente célebre “Grupo de los 15” + algún otro cipayo que puedan haberse cuadrado, es la eventual condena a Venezuela. Lo grave del caso es que en el supuesto negado de que lograsen aprobar la intervención, las naves de la OTAN movilizadas por las maniobras estarían todavía extremadamente cerca de nuestro territorio; más en todo caso, ¿cuándo carajos ha necesitado el imperio de una autorización para invadir a un país que como el nuestro haya optado por ser libre? ¡Allí está Siria,  resistiendo exitosamente la más reciente invasión no autorizada por ningún organismo multinacional!

Creo que es hora de que ambos, gobierno y pueblo revolucionario, reconozcamos que más allá de nuestra inquebrantable disposición a vivir todos en paz en esta tierra de gracia, estamos inmersos ya en una auténtica guerra civil, no menos letal porque no la hayan declarado abiertamente sus instigadores de la contra; reconocido esto sólo quedaría comenzar a actuar en consecuencia, dejando de ser la “Resistencia” que hasta ahora hemos sido, para pasar a la ofensiva en todos los planos.

Considero también que debemos evitar que se haga tarde para comenzar a coordinar acciones conjuntas de carácter militar con las potencias amigas, Rusia, China e Irán, si no de la mano del antiimperialismo y el multilateralismo, al menos con base en la defensa de los legales y legítimos intereses económicos que nuestra nación les ha otorgado; y por supuesto el apoyo de los hermanos del núcleo duro del ALBA-TCP y de todos aquellos que quieran sumarse a la tarea de ayudarnos a seguir intentando vivir en un mundo mejor.

¡Alerta, que guerra avisada también mata soldados!
¡Prohibido fallarle a la Patria, prohibido fallarle a la Revolución… prohibido fallarle a Chávez, carajo!
¡El presente es de lucha, el futuro nos pertenece!
¡Venceremos!


celippor@gmail.com
Caracas, junio 09 de 2017

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