sábado, 8 de octubre de 2016



El único propósito de la contra al seguir impulsando el Revocatorio es propiciar la intervención extranjera

Carlos E. Lippo




El principal auspiciador de la idea de solicitar la convocatoria de un Referendo Revocatorio para intentar defenestrar al Presidente Maduro, Henrique Capriles Radonski, la menciona por primera vez a mediados del mes de febrero, sólo que en medio de su proverbial ambigüedad lo hace acompañándola de una proposición que hasta el más lerdo estudiante de derecho podría saber que era absolutamente inviable en este caso: la promulgación de una enmienda constitucional. Resulta evidente que no sé cuántos años de paso por la facultad de derecho de la UCAB fueron insuficientes para que el candidato tri perdedor aprendiese el conocidísimo y universal principio de la irretroactividad de las leyes.


La MUD logra iniciar la solicitud formal de convocatoria del Referendo ante el CNE, después de varios intentos fallidos motivados a su propia ineptitud, a finales del mes de abril, cuando según el precedente que establece el único Referendo Revocatorio Presidencial realizado en el país, el del año 2.004, era altamente probable que no pudiese ser realizado durante el año 2.016. Oportuno es recordar que para esa fecha ya eran conocidos los resultados de una encuesta de la empresa Datanálisis, del “gran gurú” de la contra, Luis Vicente León, según los cuales para finales del mes de febrero, aún en plena luna de miel en el seno de la contra debida al holgado triunfo del 06 de diciembre, “sobre la base de los patrones de voto para las elecciones legislativas, unos 7,49 millones de personas votarían para destituir a Maduro, justo por debajo del umbral necesario para revocarlo” (1), unos 7,50 millones de votos.


Estas condiciones iniciales tan poco auspiciosas de la eficacia del proyecto que estaba acometiendo, fueron totalmente insuficientes para motivar a la MUD a tratar de hacer todo lo que estuviese a su alcance para agilizar la convocatoria; pero no sólo eso, sino que por causa de la confrontación interna derivada de la lucha por la candidatura en unas eventuales elecciones presidenciales adelantadas, algunos de sus factores se dieron a la tarea de cometer todo tipo de irregularidades, algunas de ellas francamente delictuales, en el proceso de recolección de las manifestaciones de voluntad (1 %) requeridas para iniciar formalmente el proceso. No considero necesario reiterar en el señalamiento de este impresionante listado de delitos cometidos; quien quiera recordarlos puede consultar el artículo “Es necesario agudizar las contradicciones en el seno de la contra para poder acelerar su implosión” (2), en el que presentaba un resumen de los mismos. La tardanza en haber iniciado el proceso y la caterva de procesos judiciales en curso, incoados por quienes se sienten afectados por algunos de los delitos señalados ponen en evidencia, para quien así lo quiera ver, que el Revocatorio en el supuesto negado de que llegue a realizarse, será absolutamente ineficaz.


Antes de continuar con esta suerte de reseña histórica sobre el Revocatorio considero oportuno señalar que si bien esta opción no aparece contemplada de manera explícita en la estrategia del Comando Sur a la que tantas veces hemos hecho referencia en artículos anteriores, parece que el imperio siempre la tuvo muy presente. El hecho de que un político tan incapaz y de tan poco vuelo, pero con tan buenas relaciones con él haya sido el primero en asomarla, da importantes visos de credibilidad a esta hipótesis.


Considero que ante la imposibilidad de doblegarnos por vía de la extremadamente intensa guerra de cuarta generación que nos han venido aplicando, con sus diferentes variantes: económica, financiera, psicológica, mediática, diplomática, etc.; ante la inutilidad de intentar obligar a Maduro a renunciar o de intentar defenestrarlo por vía de un inconstitucional golpe parlamentario y finalmente ante la imposibilidad de hacer cesar a Maduro en funciones por medio de una Enmienda Constitucional, una Reforma Constitucional o una Asamblea Constituyente, el imperio no ha tenido a mano otro recurso no violento,  que tratar de imponernos a todos, chavistas y opositores, un Referendo Revocatorio. Esta última afirmación queda demostrada a mi juicio por unas injerencistas declaraciones de Obama el pasado 29 de junio, en las cuales instó al gobierno de Venezuela a respetar los "esfuerzos legítimos" de la oposición para pedir un referendo revocatorio del mandato presidencial, utilizando las siguientes palabras: "El proceso democrático debe ser respetado, y eso incluye los esfuerzos legítimos para realizar un referendo revocatorio consistente con la ley venezolana" (3).


Si alguien todavía duda que el Revocatorio es la actual punta de lanza de la acción injerencista del imperio, así como el eje principal de la línea política que está imponiendo a la dirigencia de la contra, le recomiendo leer las declaraciones de sus más altas jerarquías civiles y militares: Joe Biden, Vicepresidente, el 07/09/16 (4); John Kerry, Secretario de Estado, el 01/08/16 (5); John Kirby, Secretario de Estado Auxiliar, el 24/09/16 (6); Almirante Kurt Tidd, Jefe del Comando Sur, el 23/08/16 (7) y más recientemente Luis Almagro Lemes, “Ministro de Colonias”, hace tres días (8).


Retomando el tema de las iniciativas de la MUD en la dirección de lograr la convocatoria del Revocatorio es necesario señalar que con la excepción de criticar en forma destemplada al directorio del CNE, tal como lo  han hecho en vísperas de cada elección para curarse en salud ante una probable derrota, fue muy poco lo que hicieron durante los meses de julio y agosto, habiendo fracasado rotundamente en todas las manifestaciones de calle que intentaron realizar durante el primero de estos meses y tomándose unas “merecidas vacaciones” durante el segundo.


En el mes de septiembre fueron de fracaso en fracaso y ello a pesar de haber logrado mover una cantidad importante de adherentes, para lo que dieron en llamar la “Toma de Caracas”, en la que por cierto sólo se dedicaron a tratar infructuosamente de desestabilizar el país y a promover sus candidaturas internas, dando muy escasa promoción al Revocatorio. Una ruptura importante con sus bases que convirtieron en tendencia mundial de Twitter la etiqueta “#Maldita MUD”, aunada a la extrema virulencia de sus disputas internas estuvo a punto de hacerla implosionar en miles de pedazos, hasta que por orden del imperio, quién podría dudarlo, intentan recomponer la alianza; para intentar dar muestras de esta “recomposición” y además anunciar las acciones a tomar en los próximos días convocan a todos los partidos integrantes, incluyendo el chiripero, más algunas organizaciones de la sociedad civil, a una patética reunión que se celebra el lunes 25 de septiembre en un galpón del este de Caracas.


Tanto las decisiones como las acciones anunciadas en este verdadero aquelarre (9), son indicativas de  sus verdaderas motivaciones para participar ya que dicen que van a participar pero, sin acatar las disposiciones del CNE derivadas todas de la legislación existente desde el 2007 (NORMAS PARA REGULAR LOS REFERENDOS REVOCATORIOS (10)) y las acciones que anuncian: movilización para el 12 de octubre en los 1.356 centros electorales a ser habilitados para la presentación de las manifestaciones de voluntad y permanencia en la calle para presionar al CNE, el 28 de octubre, último día hábil para su presentación, no son actividades organizativas destinadas a garantizar la participación del electorado, sino actividades de agitación de calle tendientes a presionar indebidamente al CNE.


En el seno de la MUD todos saben que en caso de que logren recoger las manifestaciones de voluntad requeridas (20 % del electorado de cada jurisdicción), cosa nada fácil para ellos, el Revocatorio sólo podría realizarse según lo ha declarado el CNE, durante el primer trimestre del año, con posterioridad al 10 de enero de 2017, por lo que aún ganándolo sería ineficaz para desalojar al chavismo de poder ya que en ese supuesto caso negado, terminaría el período constitucional el Vicepresidente que esté en funciones para esa fecha.


Pero como también saben que una sentencia del TSJ en el marco de cualquiera de los más de 10.000 procesos incoados sobre el tema, puede también invalidar todo el proceso cumplido hasta ahora, nadie puede dudar que lo único que está intentando la contra a través de la MUD, con la excusa del Referendo Revocatorio, es desestabilizar el país para promover una intervención del imperio y sus aliados.


Unas amenazantes declaraciones de Almagro desde el Paraguay (8), dan cuenta de lo que intentaría el Ministerio de Colonias por él presidido en caso de que no hubiese Revocatorio o éste no fuese eficaz en los términos en que ellos lo requieren. Aunque por razones obvias este cipayo no lo declara de manera expresa, a juicio nuestro no se trataría de la simple aplicación de la Carta Democrática, sino de la invasión por parte de una fuerza expedicionaria multinacional, que podrían justificar si la contra logra instaurar un estado de violencia generalizada en el país. Esta es la agenda oculta de la participación de la MUD en un proceso que de antemano ellos saben que es ineficaz para el propósito que buscan. Lo anterior queda demostrado por el llamado a permanecer en la calle de manera indefinida el próximo 28 de octubre, que están haciendo connotados terroristas como Freddy Guevara y María Machado, de la llamada ala pirómana de la contra (11).


Lo delicado de la situación estriba en que de acuerdo a la votación realizada recientemente en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en la que derrotamos a Paraguay 88 votos contra 21, sólo contaríamos con 12 votos en el Consejo Permanente de la OEA (11 de los países del ALBA-TCP, ya que Cuba no vota + El Salvador) (12), lo que permitiría a Almagro contar con 23 de los 23,333 votos que necesita para imponernos sanciones. ¡Por ello es imprescindible impedir a toda costa que la contra logre embochincharnos el país en los próximos días!


Todos en el seno del gobierno y del pueblo revolucionario sabemos lo que tenemos que hacer para neutralizar a la contra en la calle y no hay duda de que lo estamos haciendo y lo seguiremos haciendo. Pero si contra cualquier pronóstico que pudiera formularse en este momento osan invadirnos, no hay duda de que lograremos hacerles  morder el polvo de la más humillante derrota, con la ayuda de nuestros aliados internacionales.


¡De pie o muertos, nunca de rodillas!
¡Hasta la Victoria Siempre!
¡Patria o Muerte!
¡Venceremos!


Caracas, octubre 08 de 2.016

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